viernes, 30 de junio de 2017

¿Y si concesionaran los parques y plazas del Perú?


¿Y si los parques y plazas de los distritos del Perú fuesen administrados por empresas?. Estos tendrán ciertos derechos como instalar su publicidad, sus letreros, campañas de responsabilidad social. 

Les comento esto, pues uno de los enormes costos, que asumen las municipalidades, son los servicios básicos de agua y energía eléctrica, sin contar con guardias municipales y el mantenimiento de jardines y accesorios de estos espacios públicos. Considero que no importan los logotipos en un parque, sino el mantenimiento de los juegos recreativos para niños y ancianos, así como las bancas, pisos, piletas, y demás elementos de estos espacios.           

A ver, ¿alguna propuesta de ordenanza que quiera liberar de cargas presupuestales a su Municipio?, no es ilegal...Anímense...

Saludos.. 

lunes, 26 de junio de 2017

¿SON NUESTRAS BRECHAS DE SERVICIOS PÚBLICOS, CONFIABLES?

¿Quién o Qué garantiza que nuestras brechas de servicios público, identificadas, son confiables?, decimos esto, en medio de una gran demanda de información fidedigna que requieren los tomadores de decisión y que estamos seguros no la tienen del todo. 

¿Será cierto que necesitamos X número de aulas, ha. productivas, Km. de vías urbanas y demás, quizás sea la cantidad y calidad aún equivocadas, pero ¿quien acredita la validez de esa información?, por que podría tener cierto sesgo político, emocional, religioso, ideológico, etc, etc.. 


Hay mucho por decir respecto de las brechas sociales, pero algo que no se puede dudar es que las hay, son una realidad, sólo falta asegurarnos que es tal cual se dice que es y creemos que la investigación nos puede ayudar a salir de esa gran incertidumbre, quizás debemos invertir en las universidades como estado o con apoyo internacional podríamos resolver esta necesidad.

Continuaremos analizando sobre brechas sociales, pues en el nuevo sistema de inversión pública del Perú este es el primer punto de partida, que nos parece un gran aporte que no tuvo ese Cuco llamado SNIP.

domingo, 18 de junio de 2017

Juan Mendoza: Más allá de Thorne

“¿Para qué se presentó Thorne en el Congreso si, al mismo tiempo, se decía que ya se tendría su reemplazo?”

Juan Mendoza

Economía popular

Juan Mendoza

Urge un cambio radical en la política económica. Según el INEI, el PBI apenas creció 0.17% en abril, la tasa más baja desde 2009 cuando estábamos en plena crisis financiera internacional. Peor aún, si la pesca no hubiera crecido 101% por el adelanto de la temporada de captura, el crecimiento del PBI hubiera sido negativo. El panorama sectorial es desolador: el comercio, la actividad agropecuaria, la electricidad y los servicios financieros se han contraído; la construcción y la manufactura no primaria se han derrumbado -8% y -9.4%.
La economía está de mal en peor en gran medida por culpa del gobierno. ¿Por qué la inversión pública ha caído 12% entre agosto y mayo? ¿Por qué la inversión del gobierno nacional se ha contraído 27% desde el 28 de julio de 2016? ¿Por qué, a pesar de las múltiples críticas, el gobierno nacional ha vuelto a invertir 16% menos en mayo? ¿Consideran en el MEF que es buena idea reducir la inversión pública justo cuando el gasto privado está a la baja?
La diversificación productiva de Piero Ghezzi no era la panacea, pero ¿qué hemos ganado al desactivarla? Si la política industrial del gobierno es la inacción pues los resultados están a la vista: La industria textil, que genera cientos de miles de trabajos, se está extinguiendo: ha colapsado -18% en abril y 12% en el último año.
La política fiscal de menores impuestos y tasas impositivas diferenciadas para formalizar es un sonoro fracaso. El empleo adecuado ha caído 1.8% entre marzo y mayo al tiempo que el subempleo ha crecido 6% en Lima. Lo más grave es que los ingresos tributarios vienen cayendo 5% entre enero y mayo. ¡Y felizmente que no se bajó la tasa del IGV!
El gobierno ha mostrado una cuasifijación en continuar con megaproyectos con lesivos contratos como el gasoducto, con ingresos garantizados para Odebrecht; Chinchero, con una adenda a la medida de Kuntur Wasi; y la emisión de bonos para Talara, al triple del costo internacional sin tener petróleo. ¿Por qué no se priorizó destrabar Tía María o la segunda pista del Jorge Chávez, reducir la anemia y la desnutrición, o mejorar las pensiones de policías y militares?
Alfredo Thorne debería renunciar para proteger la institucionalidad del MEF y la propia Presidencia de la República, y terminar con la crisis política. ¿Para qué se presentó Thorne en el Congreso si, al mismo tiempo, se decía que ya se tendría su reemplazo? ¿Quiere acaso el gobierno provocar la censura de Thorne para después victimizarse? Necesitamos que el gobierno gobierne para que la economía popular no siga paralizándose.

miércoles, 7 de junio de 2017

Kurt Burneo: “El grueso de la inversión pública en reconstrucción se va a dar el 2018 y 2019”

Por el Econ. Kurt Burneo

El Perú cayó dos puestos, del puesto 59 el 2016 al puesto 61 este año, en el factor infraestructura del Ranking de Competitividad Mundial 2017, elaborado por el IMD.
Hoy se conoció que el Perú cayó un puesto (hasta el 55) en el ranking de Competitividad Mundial 2017. Pero este ranking, elaborado por el IMD, también señaló la caída de dos puestos (hasta 61) en el factor infraestructura. ¿Qué oportunidad representa la denominada “reconstrucción con cambios” ante ello?

Para el economista de Centrum Kurt Burneo, la mayoría de inversión pública impactará el PBI recién el 2018. “El tema es amplio, va a llevar tiempo. yo diría el grueso de la inversión pública se va a dar el 2018 y 2019”, dijo.

“La impresión que yo tengo es que el grueso de la inversión pública se va a dar el próximo año. Porque hay una serie de etapas previas a la ejecución de un proyecto, desde la pre-factibilidad, factibilidad, y es algo que se va a hacer estos meses”, agregó el economista. El mayor gasto público presiona por el lado de la demanda interna.

Para Ricardo Pino, profesor e investigador de Centrum, la “Reconstrucción” solo impulsará la infraestructura básica (puentes, carreteras) para “devolver al país la capacidad de crecer nuevamente”.

“El impacto en el PBI se va a empezar a notar ni bien la inversión comience a generar el gasto, pero no hay que olvidar que eso nos va a poner simplemente en la situación que ya estuvimos antes del Fenómeno El Niño (FEN)”, agregó Pino

Dentro del factor infraestructura del Ranking de Competitividad Mundial, infraestructura básica, la científica y la de salud y medio ambiente fueron las tres más afectadas.

Pino señala que se debe pensar a largo plazo, resolviendo asuntos como la conectividad con la sierra y la selva, el transporte público y la infraestructura tecnológica y de innovación. “Esa es la verdadera infraestructura que hay que empezar a mirar. Lo básico tenemos que hacerlo, pero no hay que descuidar la visión de largo plazo”, dijo.

Para Kurt Burneo, se debe de pensar en términos de ingeniería, y evaluar el trazado original de la vía (“si vale la pena reconstruir la vía por el mismo sitio donde estuvo”) y que no sea afectada para el próximo FEN.

“¿Se va a construir viviendas en el mismo sitio donde estuvieron, en las zonas de quebradas o lechos de río? Si la respuesta es no – porque eso sería lo aconsejable para actuar preventivamente – tiene que trasladarse a poblaciones enteras, a terrenos urbanizados, con servicios básicos, electricidad, agua, desagüe. Eso no se hace de la noche a la mañana”, indicó Burneo.

lunes, 5 de junio de 2017

Juna mendoza: Los Criticones


“En lugar de gastar su escaso capital político y técnico en controvertidas adendas, ¿no sería mejor que el gobierno destrabara la inversión minera paralizada?”.


Juan Mendoza

Economía popular

Juan Mendoza

Mientras el gobierno sigue sin saber qué hacer con Chinchero hay claras señales de parálisis en la economía. Por primera vez desde el 2009 la demanda interna ha caído 0.3% en el primer trimestre al tiempo que el PBI, cuando se corrige por estacionalidad, está en un punto muerto. La inversión privada acumula 13 trimestres a la baja, la construcción y la manufactura no primaria se contraen 5.3% y 1.5%. En abril, las importaciones de capital y el consumo interno de cemento se han desplomado 14% y 9%. La debilidad en la demanda ha hecho que en mayo, en lugar de inflación, los precios hayan caído.

La economía ha sufrido dos shocks con PPK. El primero es el colapso en la inversión pública, que ha retrocedido 13% desde agosto en términos nominales, y es completa responsabilidad de esta administración. A nivel del gobierno nacional la caída en la inversión pública supera el 27%. El equívoco ajustón fiscal es la razón fundamental que explica la reducción en el crecimiento. El segundo shock es El Niño cuyos efectos se mostrarán en los datos de los meses venideros.

El gobierno es impermeable a las críticas. A quienes advertían sobre el fiasco de Chinchero, PPK les espetó: “a los criticones, cállense la boca y déjennos trabajar”. Quizás oír a los criticones le hubiera ahorrado más de un sinsabor al gobierno. Hace meses que muchos sugerimos que la inversión pública debería aumentar en lugar de caer. Pero la inversión pública en el primer trimestre se ha reducido en 17%. Y en abril, según el INEI, la inversión del gobierno central sigue a la baja: -16%. Muchos han apuntado que el único resultado concreto de la reforma tributaria, dizque para formalizar, sería una menor recaudación. Y eso es exactamente lo que está ocurriendo: el IGV interno ha caído 2.8% en abril.

En lugar de gastar su escaso capital político y técnico en controvertidas adendas, ¿no sería mejor que el gobierno destrabara la inversión minera paralizada? Tía María es varias veces Chinchero. Y si no hay nuevas minas ni pensar en volver a crecer más de 5%. ¿Por qué el gobierno persiste en proyectos de rentabilidad social negativa como la Refinería de Talara y los Panamericanos? Talara cuesta $5,300 millones, más de 10 veces Chinchero, y es puro desperdicio porque no tenemos petróleo que refinar. Los Panamericanos son tirar $1,200 millones al mar para que algunos se tomen la foto. Mientras tanto Inés Melchor sigue pidiendo que le paguen su entrenador, policías y militares tienen pensiones de hambre, la anemia infantil sigue en 43%, y el dengue es un psicosocial.

viernes, 2 de junio de 2017

"La recuperación del crecimiento es una tarea por demás ardua" Carlos Anderson


El ministro de Economía y Finanzas, Alfredo Thorne, no puede con su optimismo: “Esperamos para la segunda mitad del año empezar a crecer a un ritmo de 3% y 4%, y lo que necesitamos son nuevas fuentes de crecimiento: la educación, la productividad y la reducción de la informalidad”. El señor Thorne hizo estas y otras divertidas declaraciones en la segunda edición del imperdible “Conversando con el presidente”, programa que semana a semana nos presenta los diversos aspectos de una tierra llamada “Fantasyland”. 

Aunque el programa del señor presidente contiene mucho material para comentar, nos limitaremos al tema de las perspectivas económicas para el periodo 2017-2021, las cuales podemos resumir en una frase: “por debajo de su potencial”. Caritativamente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo pone, más o menos, de esta forma: “se espera que el crecimiento decline a 2.7% en el 2017 y que luego de un repunte en el 2018-2019, la tasa de crecimiento del PBI converja a su nivel de crecimiento potencial de 3.8% en el mediano plazo”. Tal como lo hace el propio ministro Thorne, el FMI basa sus pronósticos en “el gasto por la reconstrucción y los proyectos de inversión pública, apoyados en el plan de estímulo fiscal”. Además el FMI espera que se produzca—tal vez de manera milagrosa—un repunte de la inversión privada, atrasada como resultado del escándalo de Odebrecht.

Con razón el ministro Thorne parece estar tan seguro de sus pronósticos. De alguna manera, sus proyecciones y su “narrativa” de crecimiento (“esperamos para la segunda mitad del año...) están respaldados por los estimados de los analistas del Fondo. En este punto, no está de más recordar el pésimo “track-record” del FMI en materia de proyecciones económicas, ni tampoco los vaivenes en cuanto a los pronósticos del PBI peruano desde que el señor Thorne asumiera la cartera de Economía y Finanzas.

Primero: “el PBI crecerá 4.8%”, una tasa por encima de los pronósticos de analistas y del propio BCR. Luego: “el crecimiento del PBI será un punto porcentual menos de lo anticipado “por causa” de Odebrecht”. Anunciado el plan de estímulo fi scal pos-Niño: “esperamos un crecimiento del 4%”, y ahora: “esperamos crecer a partir de la mitad del año a un ritmo de 3%”.

Hoy, el consenso de los analistas locales está en 2.5%, consenso anterior a la rebaja anunciada hace unos días por el FMI. Rebaja y pronóstico no exento de “riesgo”. Efectivamente, en sus comentarios finales al informe de la Misión 2017, los economistas del Fondo señalan que “los riesgos (del pronóstico) están sesgados a la baja en el 2017, pero hay un potencial al alza en el mediano plazo”. ¿Y cuáles son esos riesgos que de materializarse traerían abajo el pronóstico? A nivel doméstico, tardanzas adicionales en ejecutar los proyectos de inversión, que los daños por las inundaciones terminen siendo mayores a lo esperado, y a nivel internacional que el aumento de tasas de la Reserva Federal de los Estados Unidos sea más rápido que lo esperado, que se acentúe la ola proteccionista que empieza a recorrer el mundo o que se profundice la desaceleración de la economía china.

Haría bien el señor Thorne en bajarle el tono a su optimismo y reconocer que la recuperación del crecimiento es una tarea por demás ardua. Podría comenzar con darle un toque de realismo a los efectos benéfi cos de la reconstrucción. En privado, sus propios economistas del MEF descreen de la posibilidad de ponerla en marcha con eficiencia y rapidez. Y no solo por las barreras propias de una burocracia paralizada por la corrupción y el miedo a ser acusado de corrupto, sino porque las empresas supuestamente llamadas a realizar la reconstrucción están o estarán pronto bajo sospechas y con la amenaza latente de la inhabilitación gracias a la “genialidad” de algunos congresistas fujimoristas que compiten por dictar leyes que le den una última estocada al sector construcción. Necesitamos realismo, señor ministro. Basta ya de tanto optimismo vacío y de vivir permanentemente en una tierra de fantasía.