martes, 17 de enero de 2017

Estupideces de un carga montón al SNIP sin sentido...


El peruano es bueno para echarle la culpa al otro de sus propios errores, es bueno evadiendo responsabilidades; nunca o quizás contadas veces, vas a escuchar a un peruano asumir su responsabilidad y decir: "No estuve a la altura de las expectativas", "me faltó considerar aquello", o "se me fue la idea", etc. , siempre es culpa del otro, "no me entendieron"...

El alcalde de Jauja Ivan Torres dijo ante la agencia Andina lo siguiente:

“Tuvimos que elaborar, por separado, un proyecto para el mejoramiento de la vía, otro para rehabilitar por completo la red de agua potable y alcantarillado, y otro para construir un sistema de drenaje para lluvias. El SNIP no nos permitía integrar en un solo proyecto estas tres obras que tienen que ver con la vía de acceso y a la vez de una adecuada provisión de servicios básicos”

Respondemos:
  1. ¿Hasta cuando vamos a elegir a gente sin preparación académica por lo menos para dirigir los destinos de nuestras comunidades?, por que es necesario tomar en cuenta ello.  
  2. ¿Qué tuvo que ver el SNIP para no haber desarrollado un programa de inversión que formula una municipalidad?, ese fue diseño de su equipo profesional, no existe, no ha existido, restricción alguna al respecto, más aún si es multisectorial, el SNIP no determina las estructuras funcionales programáticas, eso obedece a otros criterios y está asociado a la planificación del estado, del cual además, aplica al Sistema de Presupuesto.
  3. Es decir la EFP de Saneamiento cómo podría juntarse en un sólo proyecto con transporte, es muestra de un gran desconocimiento, del funcionamiento de los sistemas administrativos del estado.
  4. Sugerimos un mejor asesoramiento o ponerse a revisar las normas al señor alcalde. Se requiere gente preparada, es lamentable ese nivel de ignorancia, es como que el Capitán de un Barco desconozca un protocolo de seguridad náutica.
  5. Finalmente, ¿en qué parte del DL 1552, del nuevo Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones - denominado de forma no sustentada como Invierte.pe (3 páginas), ha visto o leído que no se aplicará los mismos criterios de formulación a estudios de preinversión, incluso eso aún no se ha reglamentado. Y o que es más interesante ahora los fomuladores declararán viable su propio PIP.
  6. Lo peor de todo es que este tipo de declaraciones dejan mal parada a la clase política ante los ojos de profesionales que manejan estos términos desde que el SNIP estuvo vigente ..Junio del 2000...       

Odebrecht habría causado al Perú perjuicios por US$283 millones




Odebrecht habría causado al Perú perjuicios por US$283 millones. (Perú21)


Contralor presenta informe sobre acciones de control realizadas a 16 proyectos entre 1998 y 2015.

Fue un perjuicio de millones de dólares. El contralor Edgar Alarcón informó ayer que, como resultado de las acciones de control realizadas a 16 obras ejecutadas por Odebrecht entre 1998 y 2015, su entidad ha detectado que se habría ocasionado un presunto perjuicio económico al país de aproximadamente US$283 millones por irregularidades.



Alarcón ofreció una conferencia de prensa en su sede institucional y destacó que la constructora tuvo participación en 23 proyectos en el periodo señalado, los cuales comprometen una inversión de US$16,940 millones.

Mencionó que, entre las observaciones que en su oportunidad detectó la Contraloría, destaca el incremento del 93% de la inversión inicial estimada.


En este punto, manifestó que se convocó a concurso sin cumplir con los requisitos técnicos legales exigidos por el SNIP y se adjudicó la buena pro sin contar con el informe previo de la Contraloría.


Pero un detalle más alarmante resultó el incumplimiento de la cláusula 18 del Proyecto de Línea de Crédito donde el concesionario declara la inexistencia de procesos judiciales, cuando sí los tenía y fueron comunicados a Proinversión en mayo de 2005.

En el caso de IIRSA Sur, el titular del órgano de control señaló que el estudio de factibilidad revela que el costo por kilómetro de vías sin asfaltar supera, en promedio, en más del 100% a los costos por kilómetro en rehabilitación a cargo de Provías. Esto también fue informado a Proinversión en junio de 2005.

GESTIÓN DE OLIVERA
Consultado sobre la gestión de Fernando Olivera a favor de este proyecto ejecutado por Odebrecht, Alarcón confirmó que “el ex asesor del entonces presidente Toledo” visitó al ex contralor Genaro Matute acompañado de otras dos personas para explicar por qué debería autorizarse el proyecto pese a las observaciones.

Añadió que Matute no varió la posición de la Contraloría y meses después (25 de enero de 2006), el presidente Toledo promulgó la Ley 28670, con la cual se exoneró del SNIP a dicho proyecto y se eludieron otras observaciones.

Esta norma allanó el camino para la ejecución de los contratos a pesar de que la empresa tenía proceso abierto y estaba prohibida de participar, según el informe de la comisión que presidió Juan Pari.

La ley fue aprobada (Comisión Permanente) y promulgada por el Ejecutivo en el mismo día, el 25 de enero de 2006.

El proyecto fue presentado a las 4:45 p.m. del 24 de enero por el entonces legislador y dirigente de Perú Posible, Gilberto Díaz Palacios.

Al día siguiente, fue dispensado del trámite de comisión y aprobado por la Comisión Permanente sin mayor debate. Se envió la autógrafa a las 6:00 p.m. y la ley fue promulgada por el jefe de Estado y su primer ministro, Pedro Pablo Kuczynski, esa noche. El día 26 de enero se publicó.

TENGA EN CUENTA

El contrato suscrito con Odebrecht que representó el mayor monto fue el Gasoducto Sur con US$7,329 millones en 2014.

En el caso del Metro Lima Línea 1, se detectó un perjuicio económico por US$111’296,528.
El 23 de marzo de 2016, el Gasoducto no cumplió con el cierre financiero.

La Contraloría plantea la creación de una procuraduría y procuraduría ad hoc y juzgados especiales.

miércoles, 11 de enero de 2017

Critican que durante gobierno de Toledo se haya exonerado del SNIP a construcción de Carretera Interoceánica

El congresista aprista Jorge del Castillo criticó que durante el gobierno de Alejandro Toledo se haya exonerado del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) a la construcción de la Carretera Interoceánica.


Para el parlamentario aprista, la norma, avalada también por el entonces presidente del Consejo de Ministros, Pedro Pablo Kuczynski, permitió a las empresas constructoras brasileñas operar libremente en el país.
La respuesta de Peruanos por el Kambio llegaría inmediatamente: Mercedes Aráoz señaló que lo dicho por Jorge del Castillo también debería aplicarse al partido aprista, pues sus integrantes apoyaron en el Congreso tal dictamen.
Carlos Bruce, en tanto, descartó que la norma aprobada haya servido para favorecer a alguna empresa. Por el contrario, el ex ministro de Vivienda durante el régimen de Alejandro Toledo aseguró que la disposición favoreció la construcción de obras.
Por su parte, Gino Costa manifestó que lo dicho por Jorge del Castillo tiene un solo objetivo: restarle importancia al gobierno de García Pérez en la investigación del caso Lava Jato.

martes, 3 de enero de 2017

Perspectivas 2017: "El destrabe por sí solo no es suficiente"

Por otro lado, el economista Carlos Casas resaltó que el caso Odebrecht generará un cambio en reglas del sector construcción


Subeditora de Economía y Negocios

Carlos Casas, economista de la Universidad del Pacífico, explicó a El Comercio que la migración hacia el nuevo sistema de inversión pública Invierte.pe ha generado mayor incertidumbre dado que el reglamento se publicaría recién a fines de marzo del 2017.

¿La economía crecerá en el 2017 al ritmo que proyecta el gobierno?

Las proyecciones tienen un sesgo optimista. El crecimiento de la inversión privada y pública son dos factores importantes que crecerían por encima del promedio mientras que el consumo tendría una evolución más moderada. La evolución del consumo parece realista pero la de la inversión pública y privada parecen bastante optimistas.

En el primer caso, el paso del antiguo Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) al nuevo sistema (Invierte.pe) tomará tiempo y ha generado incertidumbre sobre todo cuando todavía no se publica el reglamento que se hará a finales del primer trimestre del 2017. Ello y la transición que implicará la realización de ejercicios de programación multianual y la adopción de nuevas metodologías puede jugar en contra.

Por el lado de la inversión privada no se observa una mejora de las expectativas.El ruido político, los escándalos de corrupción y las medidas (que van en el sentido correcto pero insuficientes en la actual coyuntura) del actual gobierno no alcanzan aún para generar la confianza requerida. En el caso de las exportaciones, por el lado de los productos tradicionales se espera que haya un incremento de los precios.

¿Cuál es el factor y/o sector que más debería impulsar o cuidar el gobierno?

El indicador donde deben fijarse más las autoridades es el de las expectativas. La idea es que estas se muestren fuertemente positivas. Hacia ello debe haber un seguimiento especial con equipos que analicen cuáles son los factores que están afectando las expectativas. Probablemente los empresarios estén esperando medidas más audaces pero el margen político es escaso. Sin embargo, se pueden detectar medidas de alto impacto que impulsen las expectativas.

¿Qué factores exógenos, sobre todo entre los términos de intercambio, podrían impactar estas cifras?

Por el lado externo no se ven muchos factores de riesgo, las perspectivas de precios de los minerales no son adversas. El riesgo de medidas proteccionistas de EE.UU. es importante pero poco probable al inicio de la administración, pero es un factor que debe observarse de cerca.

¿El destrabe de obras de infraestructura reactivará la economía como espera el gobierno? ¿Qué impacto podría tener el caso Odebrecht en el impulso de este sector?

El destrabe por sí solo no es suficiente. Es necesario pero no suficiente. Son mecanismos que ayudan en la gestión de las empresas y proyectos de inversión que se vienen dando, pero no influyen fuertemente en la generación de nuevos proyectos porque ello depende de las expectativas y el ambiente de negocios. El factor político y las medidas anticorrupción que vendrán ante lo que se observe con respecto a Odebrecht generará un cambio de reglas en el sector construcción y los contratistas que trabajan con el Estado que afectará la inversión y la evolución del sector.

Las reformas del mercado laboral y del mercado de capitales deberían incluirse pero lo veo poco probable por el tema político que generará enfrentamientos y no consensos necesarios para impulsar las reformas. En el caso de las reformas del sector público, la simplificación de trámites era necesaria pero lo que necesita atacarse es la eficiencia en la gestión del Estado. Con mejoras en ese sentido y reducción de sobrecostos de corrupción se pueden liberar muchos recursos.

Como punto final, debo decir que el tema tributario seguirá atrayendo muchos comentarios. Ahora que se ha decidido postergar la reducción del IGV, lo que ha sido positivo, debe monitorearse la situación fiscal de manera permanente para evitar un deterioro que puede afectar la evolución de la economía. El año se presenta complicado y requerirá de mucha flexibilidad y creatividad y planes de contingencia. La presión sobre el MEF y las autoridades económicas será importante en medio de un ambiente político complicado. Debe hilarse fino y establecer alianzas y mecanismos de colaboración con otros actores para mantener el ritmo de la economía.

viernes, 30 de diciembre de 2016

PPK: “the National Public Investment System is done”


The president announced the current investment system will be replaced by a new control mechanism for public projects (El Presidente anunció que el actul Sistema Nacional de Inversión Pública - SNIP, será reemplazado por un nuevo mecanismo de control para proyectos públicos).


President Pedro Pablo Kuczynski (PPK) announced yesterday morning that the current National Public Investment System (SNIP) will be replaced by a new control mechanism for public projects.
“Many projects are stopped today by something called the National Public Investment System [SNIP]…To be clear, SNIP is done,” said PPK during the opening ceremony of the XXI International Exhibition of Construction Sector (Excon) 2016.
“Of course we will replace it with a good control system that promotes sensible control,” he added.
Also, PPK explained that the new mechanism will be a planning system decentralized for public investment in all regions of the country, with financial control of the Ministry of Economy and Finance.
On the other hand, PPK said his government will not tolerate corruption. He further argued that it is important to find out who these “moles” are who infiltrate the state and removed them from office.
“I think these are people who still believe that we are in the same system from 16 years ago, but things change and we have to evolve,'œ concluded the president.




EL TREN COSTERO PUEDE TERMINAR COMO LA INTEROCEANICA SUR NO TIENE RENTABILIDAD ECONÓMICA NI SOCIAL SALVO PARA EL CONSTRUCTOR




OMUNIDAD


Se ha hecho de público conocimiento, aquello que por años se ha venido diciendo como un rumor, el pago de comisiones ilegales a funcionarios públicos y/o políticos de gobiernos anteriores, para que el Estado asuma la financiación de la carretera Interoceánica Sur y la empresa privada pueda ejecutar dicho proyecto bajo la presunción de que sería bueno para el país, este latrocinio ha sido confirmado por boca de los representantes de la empresa contratista Odebrechet ante la Justicia de EE.UU, el rumor ha resultado ser una verdad inobjetable, ni el Cristo de Chorrillos que Alán García se permitió aceptar cómo regalo, es un decir, también le ha costado a los peruanos, podrá santificar este fraude a las arcas públicas.

Cómo no recordar el contexto en que se aprobó este proyecto de infraestructura, la empresa contratista Odebrechet realizando una intensa campaña mediática para convencer a la población de las bondades del proyecto, por supuesto no necesitaba convencer a los políticos, tenía un acuerdo de pago de comisiones ilegales ya, con los medios de comunicación resultaba aún más sencillo, simplemente realizar un sin números de contratos de publicidad, todo esto a cuenta de la caja del proyecto, hoy en días estos medios se hacen los suecos.

Por supuesto, cualquier debate técnico sobre los beneficios que reportaría dicha infraestructura al país o a la población, en ese contexto, era imposible realizarlo, cualquier voz discordante era silenciada ante el aluvión de noticias positivas que generaban los mermeleros -operadores políticos y los operadores mediáticos- a través de los aceitados medios de comunicación.

Quien podría estar en contra de la construcción de una carretera, que fanfarronamente se nos decía que sería la puerta comercial con el gigante sudamericano, Brasil y, a través de éste por qué no tener acceso a Europa vía el Atlántico, el impacto económico se presentaba cómo incalculable para nuestra economía, mejor aún, una carretera que atravesaría las tres regiones del país no solo beneficiará a la Macro región Sur, sino a todo un país, ni que decir del dinamismo que emprendería sobre el sector turismo, todas estas noticias no eran una fantasía, no mentimos, hay que leer El Comercio, La Republica, América TV, Frecuencia Latina, ATV Peru de aquellas épocas, solamente destilaban bondades para que esta carretera comúnmente llamada Interoceánica Sur, se aprobara sin tomar en cuenta las fuertes objeciones técnicas que se le enrostraba, sobre todo por la magnitud de la inversión, cuando había otros proyectos que tenían prioridad en su ejecución debido a que tenían una mayor rentabilidad social y económica.

El rezo mediático era el siguiente: “las empresas también se verán beneficiadas. Según el MTC el asfaltado de los 2,594 kilómetros de esta carretera permitirá una mayor rentabilidad para las empresas pues se reducirá el costo del transporte y carga entre las ciudades de Puerto Maldonado, Cusco, Abancay, Juliaca, Arequipa, Moquegua, Ica, Ayacucho, Tacna, y los puertos marítimos del sur del Perú, así como la disminución sustantiva del tiempo de viaje entre las ciudades entrelazadas. Esta disminución repercutirá en la reducción de los precios finales de los productos mejorando la competitividad de las empresas. Asimismo, la construcción de la Interoceánica favorecerá la migración de la población pobre alto andina hacia el llano amazónico que tiene mayores posibilidades de desarrollo”.

Cuanto le ha costado al erario nacional esta carretera, su construcción demoró cinco años, se gestó el proyecto en el gobierno de Alejandro Toledo y la mayor parte de la ejecución se hizo en el gobierno de Alan García Perez, demandó un presupuesto de inversión de U$ 1,031 millones de dólares al cambio representaba en moneda nacional la suma de S/ 3,536,000 millones, para un país pobre cómo es el nuestro, de esta inversión se esperaba demasiado en cuanto desarrollo económico, sin embargo nada de lo dicho a través de los medios de comunicación ha permitido que el Estado rentabilice esta inversión, hoy día esta carretera solamente ha servido para que la población la llene de rompe muelles en razón de que es un peligro constante el paso de los pocos vehículos que circulan por esta vía, el exceso de velocidad es un indicativo que pasan unos cuantos vehículos cada hora, amén de haber ayudado con mayor eficacia a las actividades informales más que a las formales.

Sin dejar de mencionar los serios cuestionamientos que hubo sobre el costo real de la Interoceánica Sur, existe un Costo Variable de Inversión que justificaría la informalidad con la que se concibió el proyecto. Los contratos contemplaban un incremento presupuestal de 10%; el cálculo inicial llegaba a 800 millones de dólares pero ha llegado a costarnos la friolera suma de 2,000 millones de dólares, es decir, el costo real ha superado el doble del presupuesto inicial. Este vicio de origen, solamente es posible debido a la informalidad en su aprobación del proyecto por parte de los funcionarios y políticos a cargo de dar el visto bueno, cómo ha dicho el ex Congresista Juan Pari, Presidente de la Comisión Investigadora, todas las normas para la viabilidad del proyecto se hacían en el día.

Un detalle que siempre ha estado presente en los conocedores del comercio internacional, que nunca se tragaron lo que se decía vía las campañas mediáticas, el mito de que los productos peruanos o puneños se exportarán a mercados brasileros, eso siempre ha sido un imposible, ya que las barreras para-arancelarias que tiene el Brasil son elevadas, lo que hace casi imposible exportar hacia dicho país. La carretera Interoceánica Sur se encuentra totalmente construida, el comercio con Brasil (2%) muy poco se ha elevado (a US 27.2 millones) es excesivamente menor a las cifras fantasiosas que se publicitaba, es más nunca se ha podido negociar un acuerdo comercial con Brasil, a fin de que sus fronteras se abran a los productos andinos.

Gustavo Guerra García, economista y viceministro de Transportes y Comunicaciones entre los años 2001 y 2002, es uno de los mayores críticos del proyecto desde su concepción. Explicó que en su momento la construcción de la vía fue aprobada con carácter prioritario, solo sustentando esto en un estudio de factibilidad que proyectaba un crecimiento acelerado de la agricultura en Madre de Dios. Aún el 90% del movimiento comercial con Brasil se hace por vía marítima entre Callao y Santos [Sao Paulo], ya sea por el canal de Panamá o por el estrecho de Magallanes. Incluso, el resto se traslada por vía terrestre, pasando por Argentina y Chile, según explica Fred Inti Bocangel, director de Comercio Exterior y Turismo de la Cámara de Comercio de Madre de Dios.

El gobierno de Alejandro Toledo justificó la millonaria inversión de la carretera Interoceánica Sur en que esta vía iba a potenciar el intercambio comercial con Brasil y, de esta forma, crear un gran desarrollo social y económico en regiones como Madre de Dios y Cusco. Se pintó todo esto de manera positiva con el velado propósito que el proyecto sea exonerado del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) y finalmente costó más del doble de lo previsto: de US$800 millones pasó a US$2.000 millones. Según la Sociedad de Comercio Exterior (Cómex-Perú), hasta el 2014 solo el 2% del flujo comercial con Brasil se trasladaba por vía terrestre. Sin embargo, a diez años del inicio de su construcción y cinco de culminada, la carretera no está cumpliendo estas metas, según los especialistas, al final esta obra es vista como un elefante blanco.

Si se hubiera hecho un análisis técnico económico en su debida oportunidad para decidir su viabilidad o no, al margen de la presión mediática y del pago de las comisiones ilegales a políticos y funcionarios públicos, se hubiera establecido que económicamente no era una obra de infraestructura rentable, cómo tampoco era una obra prioritaria socialmente para el Estado peruano invertir U$ 2,000,000.00 millones de dólares, debido a que no tendría un retorno de beneficios mínimos para la población que justificara su ejecución, este monto de inversión debió ser dirigida otras obras con mayor rentabilidad social y económica, pero el interés de una empresa constructora cómo Odebrechet alineado a los intereses de políticos, funcionarios públicos y medios de comunicación, en contra del interés nacional, lograron estafar al país llevar adelante una obra de infraestructura vial deficitaria social y económicamente.

El proyecto del tren por la costa puede tener el mismo derrotero que la carretera Interoceánica Sur, desde las últimas elecciones presidenciales hubo una fuerte campaña en los medios de comunicación para introducir el proyecto del tren costero, incluso algunos candidatos al ver el tema en agenda en los medios, lo han recogido a última hora cómo una de sus propuestas de campaña a pesar de no estar en su plan de gobierno, todos sabemos que esto se ha venido sembrando desde la oficina de una de las grandes compañías constructoras especializadas en este tipo de infraestructura ( Graña y Montero) pretendiendo mediáticamente presionar a los políticos y generar en la población una necesidad urgente para el país, al margen de su estudio de viabilidad técnico económica y/o social, si funcionó para la Interoceánica por que no puede funcionar para el tren costero.

Los equipos económicos de los candidatos, por lo general están conformado por especialistas en economía, con cierto conocimiento sobre la financiación y retorno de este tipo de proyecto de infraestructuras, nunca se aventuraron a plantear cómo una prioridad el proyecto del tren costero cómo una propuesta dentro de los planes de gobierno, por lo tanto los candidatos han pisado el palito de los operadores mediáticos de la empresa constructora, interesada en que los candidatos recojan el proyecto y lo sumen cómo una propuesta más de campaña, por eso que el tren costero ha formado parte de la campaña política en las últimas elecciones presidenciales, no cómo una propuesta técnica sino como una propuesta eminentemente mediática y populista de los candidatos.

Una vez acaba la campaña política, el ganador de la contienda, PPK ha tenido el tino y el olfato económico suficiente para entender que el proyecto del tren costero solo es posible ser ejecutado si éste se financia al margen de las arcas públicas, ha dejado una idea suficientemente clara, el Estado tiene otras prioridades en que invertir sus escasos recursos, por eso en su viaje a China ha ofrecido el proyecto a los empresarios orientales para que estos lo financien directamente, la idea es que una vez en marcha el tren costero debería pagarse sólo, es evidente que los empresarios chinos han desechado la propuesta, no tiene retorno suficiente, ellos quieren otorgar un crédito para que el propio Estado peruano lo financie y recién poder hacerse a cargo de la construcción del proyecto, es decir que sea el Estado y no la empresa constructora la que asuma el riesgo de la inversión.

La razón de este cambio de propuesta por parte de PPK, obedece a que el Estado no puede correr el riesgo de realizar otra gran inversión cómo lo fue la Interoceánica Sur y que está no cumpla con el cometido de realizar el retorno de lo invertido, sea social o económicamente en beneficio de la población, hay un temor que esto termine cómo un elefante blanco más. Eso no dista de tener certidumbre la inversión que se realice sobre el tren costero no aportará la rentabilidad deseada, habiendo otras necesidades apremiantes y rentables de infraestructura en el país, no tiene sentido que el Estado se embarque en una nueva aventura más como fue la Interoceánica Sur.

El proyecto del tren costero en su primera etapa, tal como ha sido propuesto desde la época del Ministro de Transporte Gallardo, de Lima-Lurín hasta Chincha tiene un costo de U$ 1,500.000.00 millones de dólares, una cantidad nada despreciable para un país pobre cómo el nuestro, a esto hay que sumarle el costo del tren costero en su segunda etapa hacia el norte chico hasta Barranca, el cual tendría un costo de U$ 900.000.00 millones de dólares, lo cual hace que la inversión que deba asumir el Estado peruano tendría la friolera suma de U$ 2,400.000.00 millones de dólares, es decir 400 millones más de lo que costó la Interoceánica Sur.

La empresa privada ha rechazado financiar este proyecto, porque ha internalizado que dicho proyecto no tendría equilibrio financiero, pero si está interesada en su construcción, la razón es más que evidente, es un proyecto donde los ingresos futuros no van a permiten financiar ni siquiera el costo de la administración del tren, por lo que resultará imposible que la tarifa pueda llegar a pagar el costo de lo que se invierta en su construcción.

Un simple cálculo referencial, una idea del porqué el tren costero resulta inviable, es el caso de la línea 1 del metro de Lima, la tarifa actual que se le cobra a los usuarios por un recorrido de 35 Km, es subsidiada por el Estado peruano en un 50% (tarifa real debería S/ 4.00) este ingreso por la tarifa, actualmente solamente cubre el costo de administración y/o mantenimiento de la infraestructura, hasta la fecha no se ha pagado ni un dólar de lo que el Estado ha invertido en infraestructura, ni se pagará, por lo tanto imagínense un tren que va recorrer hacia el sur 170 Km, con una tarifa no subsidiada de cinco veces su valor del metro de Lima, con lo cual tendría un costo promedio por usuario de S/ 20.00 nuevos soles, tarifa que es muy elevada y que solamente serviría para el costear su administración, pagar algo de lo invertido en su construcción requiere aumentar dicha tarifa, por lo que resulta inviable que un usuario actual pueda pagar algo más de esos S/ 20.00, hoy en día el costo promedio diario-anual de la tarifa Lima-Chincha sea por Bus, Van o auto colectivo, no pasa de los S/ 12.00 nuevo soles, por consiguiente la inversión para construir el tren costero no sería económicamente rentable, los ingresos futuros hacen imposible darle viabilidad a la obra.

Aun si logramos tener una tarifa de una tarifa promedio por usuario de S/ 20.00, no será suficiente su viabilidad, se requiere un flujo de pasajeros constante, que no pueden bajar del millón durante todo su recorrido, lo cual no es posible que esto se pueda lograr entre Lima-Chincha o Lima-Barranca, por cuanto ambos tiene un recorrido aproximado de 180 km por cada tramo, no hay forma que puedan alcanzar un flujo de pasajeros de un millón de personas, ni siquiera la línea 1 del metro de Lima en su recorrido de 35 Km ha logrado aún esta performance de ocupación de usuarios, meta básica de rentabilidad, a pesar del recorrido lo hace dentro del casco urbano de la ciudad, donde los usuarios se encuentra más concentrado por cada km de recorrido, siendo imposible hacerlo en un recorrido de 180 km, donde la población se encuentra totalmente desperdiga, esto obliga a que el Tren Costero realice recorridos mayores con menor ocupación, mayores costos operativos que cubrir, lo cual hace inviable su sostenibilidad financiera y esto confirma lo dicho por Jorge Kohon, consultor de la CAF, el problema central de los ferrocarriles pequeños y medianos de Latinoamérica es la baja densidad del tráfico, por eso el error en que incurre Juan de Dios Oleachea, Presidente del Ferrocarril Central Andino, pedir que el Estado asuma ciegamente la financiación de estos proyectos de trenes al margen de su factibilidad económica, cuando lo primero que se debe procurar cómo un gran desafío es cargar las redes con más tráfico, según Khon, si esto no se logra, no hay manera de financiar ni rehabilitar ninguna infraestructura ferrocarrilera.

Un detalle que no es menor y que debemos tener presente, los sistemas ferroviarios tienen grandes limitaciones, necesitan recorrer grandes espacios, por lo que cada parada representa un costo adicional estos intervalos de carga y los transbordos de personas generan pérdidas y costos adicionales que afectan su competitividad, no pueden realizar el transporte de puerta a puerta, esto los sistemas de transporte de carga en camiones tiene esa mayor flexibilidad lo mismo que el sistema de autobuses, resultan ser más eficientes.

El Tren Costero cómo obra de infraestructura, no califica cómo una obra prioritaria por las siguientes razones, primero porque la costa tiene alternativas para realizar traslado de personas y mercaderías utilizando los vehículos automotores, la infraestructura vial se encuentra actualmente totalmente concesionada, cualquier otra alternativa de transporte que debilite el flujo de vehículos en estas concesiones carreteras, el Estado se encuentra en la obligación de cubrir el desequilibrio financiero de estas concesiones, está sujeto a penalidad contractual con lo cual el monto de la inversión se hace más elevada; además de las carreteras hay puertos a lo largo de costa que pueden ser utilizados para el transporte de carga y que están manejados por operadores privados; donde está la necesidad? la infraestructura vial entre sierra y la costa resulta estar deteriorada y/o la que existe se encuentra actualmente saturada ( la carretera central es un claro ejemplo) sobre todo porque no existen otras alternativas para realizar el transporte de mercancías entre ambas regiones, imagínense lo que podríamos hacer con 2,400 millones de dólares, tener otra carretera central, y así no estar a merced de la saturación de la vía o de los desastres naturales que por falta de dinero no podemos reducir los riesgos climáticos que impiden la viabilidad de esta única carretera entre Lima y la sierra central, hay otras carreteras alternativas pero para su uso intensivo se requiere una gran inversión, cubrirlas de asfalto y darles más amplitud que permitan el paso de vehículos mayores.

Otras de las desventajas que impiden la sostenibilidad de un Tren Costero, es la poca regularidad de carga que se traslada por la costa a diferencia del intercambio entre la Sierra y Costa, del 100% de lo que se transporta en vía terrestre el 70% representa productos mineros o insumos mineros, en tanto que granos, cereales y productos alimenticios representa el 13%, esto nos da una idea, que la viabilidad de un tren está más para ser utilizado transversalmente ( Sierra-Costa) que hacerlo por la costa, esto debido a que la actividad minera se encuentra en la Sierra, la que más demanda el servicio de transporte y la que podría disponer de los recursos para financiar un tren, en tanto la poca demanda de carga que se produce en la costa, tan solo el 13%, no podría sostener la financiación de un tren de carga, este análisis se puede verificar en la Revista la Cámara (Diciembre 2016 P. 7 César Peñaranda Castañeda).

Tampoco debemos dejar de lado la voz autorizada de Enzo Defilippi, ex Vice Ministro de Economía, cuando ha criticado la viabilidad económica del Tren de la Costa, que iría de Piura a Ica, un proyecto de más de U$ 10,0000.00 millones de dólares, por cuanto no tiene sentido construir un tren paralelo a la costa, cuando se sabe que el cabotaje carretero por la ruta panamericana no es rentable para los camioneros, difícilmente lo sería para el tren ( El Comercio 21.09.16) agregando además que muy pocos ferrocarriles son rentables sin grandes subsidios estatales.

Y por último, no existe ningún otro ejemplo en el mundo que un Estado subsidie el transporte de medianas o largas distancias, mucho menos en trenes; podemos dar una mirada a los países más avanzados y los menos avanzados, donde podemos verificar que el transporte que se subsidia sea en trenes o vehículos automotores, es aquel transporte que se da dentro del casco urbano de las ciudades, tenemos cómo ejemplo, Londres, Barcelona, Santiago Chile, Bogotá, que es la misma lógica que ha implementado el Estado Peruano en el caso de la línea 1 del metro de Lima y que continuará de la misma manera con Línea 2, el 50% de la tarifa es asumida por el Estado, si bien no hay equilibrio financiero es aceptable que el Estado busque directamente una rentabilidad social porque el efecto será indirecto en las actividades económicas en cuanto reducir los tiempos de espera y para de los trabajadores para llegar a sus centro de labores. Es una injusticia que el sistema de autobuses Metropolitano siendo un transporte público masivo se le niegue el mismo subsidio que reciben los trenes en el Perú.

Cómo lo dice el Instituto MAXIMIXE, la ventaja del transporte ferroviario está en los viajes de largas distancias y transporte de mercancías voluminosas, especialmente los productos commodities, cosa que no ocurre en recorridos medianos cómo son Lima-Barranca o Lima-Chincha, donde la mercadería es totalmente variada y tiene destinos múltiples, lo que hace más flexible el uso de transporte de carga en camiones y una de las grandes desventajas del sistema ferroviario es que requiere una gran inversión, el costo de construcción, mantenimiento y gastos generales son muy altos en comparación a otros transportes, son inversiones específicas e inmóviles, no tienen otro uso cómo las carreteras, en caso que el tráfico de mercancías y personas no sea suficiente, las inversiones realizadas pueden significar el desperdicio de enormes recursos. (Rev. La Cámara, Diciembre 2017, p.11)

Debemos tener mucho cuidado que otra vez nos hagan el avión cómo dice Enzo Defilippi, cómo fue en la Interoceánica Sur, el tren costero es una tremenda inversión que no tiene retorno económico, no es prioritaria ni necesaria, no nos comamos el cuento de las empresas constructoras que este proyecto beneficia a la población, el Estado puede terminar endeudado no solamente por la infraestructura, sino también de manera permanente por los costos de mantenimiento, en razón de que los ingresos por tarifa jamás serán suficientes y los únicos beneficiados de todo estos serán empresa constructora y la empresa administradora.


Robo S.A.

Juan Mendoza Pérez

“¿No nos da vergüenza que tengamos que esperar a que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos sea el que devele la sistemática corruptela de Odebrecht en el Perú?

Los millonarios sobornos de Odebrecht son la punta del iceberg del cáncer de la corrupción. Los presidentes Toledo, García, Humala y PPK nos deben una urgente explicación.
¿Por qué se ha permitido que Odebrecht siga operando? ¿No le pareció a nadie que algo andaba mal cuando Marcelo Odebrecht fue condenado a 19 años de prisión por corrupción? ¿No nos da vergüenza que tengamos que esperar a que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos sea el que devele la sistemática corruptela de Odebrecht en el Perú?
Odebrecht tenía toda una división de la empresa dedicada a la coima. ¿No sospechó ninguno de nuestros funcionarios, ministros y presidentes que la coima era práctica usual en los negocios de Odebrecht? ¿Qué pasó con los representantes de los gremios de infraestructura? ¿No sospecharon los socios nacionales de Odebrecht que se le estaba robando al Perú? ¿Qué pasa con las otras constructoras brasileñas vinculadas a Lava Jato?
Aún no sabemos cuáles son los proyectos en que se pagaron coimas. Urge investigar todos los proyectos de Odebrecht comenzando por aquellos con manifiesta rentabilidad social negativa.
¿Por qué se hizo la Interoceánica del Sur por más de 2 mil millones de dólares entre el 2005 y 2011? ¿Por qué el presupuesto inicial se triplicó gracias a 22 adendas? ¿A quién se le ocurrió hacer tamaño elefante blanco si solo se exporta 30 millones de dólares por año al Brasil por carretera? ¿Quién tuvo la brillante idea de sacar a la Interoceánica del filtro del SNIP?
¿Por qué no se renegocia el Gasoducto del Sur? ¿No es acaso absurdo que el concesionario disfrute de ingresos garantizados hasta por 900 millones de dólares anuales, haya o no haya gas, haya o no haya demanda, a costa de aumentos en la tarifa de luz? ¿Por qué se insiste en que un fondo canadiense, Brookfield, compre la participación de Odebrecht sin cambiar el esquema de garantías? ¿Quién se va a hacer cargo del muerto si más adelante se descubre que hubo corrupción en el Gasoducto?
¿Por qué nuestras autoridades se empecinan en llevar adelante proyectos lesivos a los intereses nacionales? ¿Por qué no muestran igual celo y diligencia en cerrar la enorme brecha de agua y desagüe, carreteras, colegios y hospitales? ¿Por qué no se dedican a erradicar el 50% de anemia infantil en lugar de hacer gasoductos u organizar Panamericanos?
El Perú no puede seguir siendo asaltado por pillos y bribones extranjeros y por sus compinches peruanos que, además de ladrones, traicionan a la patria. La democracia misma está en juego. Guerra avisada no mata gente.


El año del 3%, por Carlos Oliva Neyra

El año del 3%, por Carlos Oliva Neyra



“Hay que olvidarse de reducir la tasa del IGV hasta que la economía muestre otra dinámica”.



Carlos Oliva

  • Carlos Oliva
  • Director de la Maestría en Gestión Pública de la Universidad del Pacífico




Curiosamente, 3% será la cifra más repetida de los balances macroeconómicos de fin de año. Ese será el porcentaje del déficit fiscal y del crecimiento del último trimestre, mientras que la inflación y el déficit en cuenta corriente se colocarían ligeramente por encima. Mientras algunos ponderarán estos resultados a la luz de comparaciones internacionales resaltando nuestras fortalezas, otros los criticarán señalando que pudimos haberlo hecho mejor. Los defensores de ambas posiciones estarán en lo correcto y los énfasis corresponderán a motivaciones propias.
Si bien es importante valorar lo logrado, lo más importante es prever lo que viene. ¿Será otro año de 3%? Nuestra opinión es que puede que así sea, lo cual perjudicaría nuestras aspiraciones de progreso y desarrollo.
Las expectativas sobre la inflación y el déficit en cuenta corriente son favorables. La inflación retornará al rango meta apenas pase el efecto de choques internos. Asimismo, los términos de intercambio dejarían de perjudicarnos y la producción minera hará lo suyo para mantener un déficit en cuenta corriente que, además, es más que compensado por los flujos de capitales.
El mayor desafío macro es el fiscal. La tendencia decreciente de los ingresos públicos será difícil de revertir. Las medidas tributarias presentadas no se reflejarán en una mayor recaudación sino, en el mejor de los casos, hasta dentro de algunos años y siempre y cuando vayan acompañadas de reformas laborales y de un crecimiento más dinámico. La anunciada rebaja del IGV impedirá la recuperación de los ingresos públicos. Y si los ingresos no reaccionan, el gobierno tendrá que ajustar su gasto el año próximo dado que ha cambiado la regla fiscal y se ha comprometido a un déficit nominal de 2,5% del PBI.
Este escenario complicaría al gobierno. Las ofertas salariales y de inversiones en zonas de conflicto presionarán al tope fiscal. Lo mismo sucede con las promesas de potenciar las APP, las que requieren una importante contraparte fiscal para realizarlas. Si a ello se suma el aumento reciente en la tasa impositiva a la renta empresarial, se corre el riesgo de que la esperada recuperación de la inversión se quede en buenos deseos, afectándose el crecimiento de corto plazo y también el potencial.
Este escenario se puede revertir. Para empezar, hay que olvidarse de reducir la tasa del IGV hasta que la economía muestre otra dinámica, con tasas más altas y sin depender tanto de la minería. También debe moderarse ese optimismo desbordante por el destrabe. Nadie discute su necesidad y debería ser la situación “normal”, pero cada proyecto tiene sus complejidades y tiempos, y destrabándolos solo aseguramos lo proyectado, lo cual en la práctica no es ningún impulso dado el estrés fiscal. 
Hace falta, además, pensar en hacer más flexible el mercado laboral, generar políticas sectoriales y retomar los esfuerzos para diversificarnos. Esa debería ser la agenda pro crecimiento para salir del 3% o 4%, y el tema de conversación entre nuestros líderes políticos.
Paralelamente, el Estado debe seguir modernizándose. No entendemos por qué no se avanza con la reforma del servicio civil. Asimismo, la reforma del SNIP, más allá de la falta de definiciones que esperamos se resuelvan pronto, no ataca la ineficacia del gasto público. El SNIP no era traba desde que existen muchos más proyectos viables que los que se puede financiar. Para garantizar que se gasta en lo prioritario, debe potenciarse la rectoría del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), alineando los recursos a las necesidades y planificando para eliminar las transferencias durante la ejecución del presupuesto que complican el manejo subnacional.
La verdadera traba se encuentra en el sistema de abastecimiento, fuente además de corrupción. Debe crearse un rector y fortalecer la cadena logística. El Ejecutivo acaba de declarar la reorganización del Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE) y la central de compras públicas (Perú Compras), y cuenta con facultades para normar el sistema de abastecimiento, por lo que esperamos que pronto nos dé una grata sorpresa.

Aldo Mariátegui: Preguntas incómodas para PPK

Aldo Mariátegui


“¿Por qué cuando PPK era titular del MEF se exoneró del SNIP a la Interoceánica Sur por el Decreto Supremo 022-2005-EF si era una (inútil) obra que costaba US$800 millones (y al final costó el triple)?”.


No es mi propósito desestabilizar ni hacerle el juego a nadie, pero PPK tiene algunos temas con Odebrecht que sería bueno que aclare:
-¿Cómo es que el financista chileno Gerardo Sepúlveda, socio de PPK en varios fondos de inversión en Miami, le diseñaba arquitecturas financieras a Odebrecht en el 2007 para obras por US$500 millones en el Perú? Ver http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=32809.

-¿Por qué cuando PPK era titular del MEF se exoneró del SNIP a la Interoceánica Sur por el Decreto Supremo 022-2005-EF si era una (inútil) obra que costaba US$800 millones (que terminó costando el triple)? Si bien es cierto que el entonces ministro de Educación Javier Sota Nadal firma esa norma porque PPK estaba –¡oportunamente!– ausente, PPK era quien velaba por el tesoro público y era, por eso, responsable. Recordemos que el entonces viceministro de Hacienda Luis Carranza renuncia por oponerse a esto. PPK debió imitarle. Ver https://www.mef.gob.pe/en/por-instrumento/decreto-supremo/1081-d-s-n-022-2005-ef/file.

-¿Por qué PPK, siendo premier, cofirmó –debió negarse o renunciar– la Ley 28670 que exonera a Odebrecht, entre otras, de la prohibición legal de ser postor para hacer obras con el Estado al tener juicios con este y así poder participar en Olmos, Metro I, las Interoceánicas y otras obras que se mencionan en ese mismo decreto? ¿Acaso no existían otras constructoras en el planeta? Ver http://www.proviasdes.gob.pe/normas/Ley Nº 28670.pdf.

Finalmente… ¿Por qué PPK firma el Decreto de Urgencia 016-2005-MEF, que modifica la Ley 28563 y que sacaba a las Interoceánicas del tope de 1% de PBI para las deuda estatales? Ver http://www.mef.gob.pe/contenidos/deuda_publ/normativa/DU016_2005.pdf.