Según el MEF, solo los gobiernos locales han registrado un avance en la ejecución de sus proyectos.
En el primer trimestre del año lo ejecutado en inversión pública (S/ 3,564 millones) es 5% menor respecto a similar periodo del año pasado (S/ 3,769 millones), según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
A nivel de gobiernos, el nacional es el que registra la mayor caída en la ejecución de proyectos (14%), con solo S/ 1,277 millones.
En el caso de los gobiernos regionales, la contracción en los primeros tres meses del año, respecto al 2016, es de 9%.
Por lo contrario, los gobiernos locales son los que más han ejecutado en inversión públicas (S/ 1,631 millones) con un avance de 4%.
Las expectativas para la inversión pública este año son grandes: el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) espera que crezca 15%, mientras que el BCR mejoró en su último reporte de inflación su proyección de este indicador de 7,4% a 11%.
Sin embargo, lo visto en el primer trimestre no alimenta aún estas esperanzas. La caída acumulada es de 5% con respecto al mismo período del año anterior. En marzo, si bien la cifra mejoró con respecto a febrero, siguió siendo negativa: -10%.
Hace un mes, el MEF esperaba que el repunte empezara en abril, pero ahora se espera que la capacidad de ejecución de múltiples gobiernos regionales y locales se verá afectada, pues su prioridad será atender la emergencia.
SECTORES
La caída en sectores claves en marzo se debió a que las actividades programadas en el mismo período del 2016 involucraban montos más altos.
En el caso del sector Transportes y Comunicaciones, esto explica gran parte de su menor ejecución. A inicios del 2016 se pusieron en marcha diversas concesiones, por lo que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) realizó grandes adelantos de pagos a lo largo del primer trimestre. Así, en marzo de ese año, se adelantó S/43 millones para la carretera Tacna-La Paz, S/31 millones a la línea 2 del metro de Lima, S/28 millones a la carretera Lima-Canta-Huayllay, entre otras concesiones.
Sin embargo, además de la alta base de comparación interanual, persisten los retrasos en los pagos de asociaciones público-privadas (APP) debido al ruido político que existe sobre estas obras a raíz del Caso Odebrecht. En marzo de este año no se logró pagar S/50 millones a la línea 1 del metro de Lima, mientras que los pagos de las IIRSA Norte y Sur siguen paralizados. Esto último se debe a que aún no se determina el porcentaje que se retendrá en el fideicomiso creado por el Decreto de Urgencia 003-2017 que regula la continuidad de las inversiones ante hechos de corrupción. Ahora se espera que estos pagos se reanuden en abril.
El sector Vivienda, Construcción y Saneamiento es otro que ha tenido resultados negativos este primer trimestre. Parte de la explicación es que también se partía de una base alta, pues en marzo del 2016 se compró maquinaria (S/57 millones) para hacer frente a la emergencia de El Niño de ese año, lo que generó un gasto extraordinario.
Pero además, el sector recién se está acomodando al nuevo nivel de ejecución requerido por los sustanciales incrementos presupuestales que ha tenido para este año.
Asimismo, este mes no se logró ejecutar el adelanto directo de S/81 millones para las vías y saneamiento de Ciudad de Olmos, pero se proyecta ejecutar el pago a fines de abril. Carlos Oliva, director de la Maestría en Gestión Pública de la Universidad del Pacífico y ex viceministro de Hacienda, advierte que para este proyecto se tiene previsto ejecutar S/400 millones y aún no se ha avanzado nada. Estima que se reanudará recién en el 2018.
¿SE DARÁ UN REPUNTE?
Si bien el MEF espera que la reconstrucción tras los daños ocasionados por El Niño costero reactive la inversión pública, dicho efecto no se vería en los próximos meses, ya que las actividades en la fase de atención de la emergencia se financian, en su mayoría, con gasto corriente.
Así, el MEF espera que la recuperación prevista en abril no llegue todavía y, más bien, anticipa que el efecto se verá hacia mediados de año, cuando inicie la fase de reconstrucción. Se espera que, en ese período, el mecanismo de ‘fast track’ para la adquisición de bienes y servicios dispare la inversión pública y se alcance la meta de crecimiento de 15%.
Al respecto, Oliva señala que es verdad que existe espacio para que la inversión pública crezca hasta la meta propuesta, dado que existe el marco legal y el presupuesto para lograrlo. No obstante, advierte que la capacidad de ejecución es el problema de fondo y no ha sido resuelto.
Para Flavio Ausejo, docente de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la PUCP, a esto se suma la mayor presión por gastar con “velocidad” en un contexto en el que el 'Caso Odebrecht' y las nuevas reglas de juego en los sistemas de contratación del Estado y de inversión pública obligan al funcionario a remar contra la corriente.
Finalmente, sobre el ‘fast track’ anunciado por el Gobierno para las contrataciones en el período de reconstrucción, Oliva recomienda que no se den exoneraciones a los proyectos de inversión pública y que se mantengan los filtros. El foco, dice, debería estar en agilizar el proceso. También propone que existan mecanismos que protejan a los funcionarios de la contraloría, pues el “miedo a firmar” podría retrasar aún más la ejecución. Ausejo coincide y añade que la organización adscrita a la PCM que se creará para la reconstrucción deberá estar empoderada y ser ágil para acelerar la inversión.
Ha de ser una total locura la cantidad incontrolable de llamadas que recibe diariamente la Dirección General de Inversión Pública (según ROF MEF) o la Dirección General de Programación Multianual (según el Invierte.pe), pues existen muchas interrogantes, pendientes de responderse con los dos (2) instrumentos de Ley y Reglamento que hasta ahora se tiene de este nuevo sistema de inversión pública, pero a todo ello, nos preguntamos:
¿Cuando nos contestará el MEF todas nuestras dudas?, ¿Quizás al tener la directiva o la guía de proyectos?
Que vergüenza, se sigue diciendo respecto del SNIP por la ignorancia supina, del pobre columnista de este diario que fue una oficina o una entidad, léanlo...
Proyecto del puente Talavera consignó duración de 20 años
La estructura fue inaugurada por Luis Castañeda Lossio en setiembre de 2010 y se cayó el último jueves
Una frase desafortunada acompañó la explicación del alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, cuando la prensa le preguntó sobre las razones de la caída del puente Talavera, situado en San Juan de Lurigancho: “La ingeniería fue superada por la naturaleza”.
El puente, que cayó debido a la furia de los ríos y los huaicos que vienen generando desastres a nivel nacional, fue inaugurado con bombos y platillos en setiembre de 2010, durante la gestión municipal de Castañeda Lossio.
Sin embargo, la propuesta que se envió al SNIP, bajo la denominación proyecto de inversión pública con código 130074, reveló que dicha estructura tendría una duración de 20 años, bajo la premisa de que “no se prevé grandes impactos negativos”, que se puede leer en el ítem “viabilidad ambiental”.
Asimismo, en el ítem “viabilidad técnica” se lee que “la alternativa seleccionada cumple con las normas técnicas de diseño para mejorar las condiciones de tránsito peatonal en el área de estudio”.Dicha documentación aparece en los registros del Banco de Proyectos y tiene carácter de declaración jurada.De otro lado, el valor final de la obra que duró menos de siete años, según el Organismo Supervisor de Contrataciones del Estado (OSCE), alcanzó los tres millones 859 mil 300 soles.
La buena pro del proyecto la obtuvo la Constructora e Inmobiliaria AL & M SAC -que fue el único postor-, la que se comprometió a construir un puente peatonal con una longitud total de 65 m y un ancho total de 4.80 m. El puente, además, tiene dos tramos continuos, uno de 55.00 m y otro de 10.00 m.El ente encargado de verificar la viabilidad de la obra fue la Oficina de Programación e Inversión de la MML.
IMPROVISACIÓN. Especialistas coincidieron en afirmar que este proyecto tenía serias falencias. El arquitecto Augusto Ortiz de Zevallos explicó que “se evidencia lo improvisado e irresponsable de su diseño. Los cables no trabajaban porque hay un apoyo en el extremo que debería colgar”. A su turno, el geólogo Enrique Guadalupe indicó que el puente Talavera colapsó porque estaba mal diseñado. “No tenía ningún tipo de defensa”, dijo a RPP. “El problema es que descuidan mucho la naturaleza. Hacen bien los cálculos de estructura, de peso, pero se olvidan del río, del huaico, del sismo”, agregó.